Sociedad

«En los próximos meses llegarán cuatro o cinco vacunas más para frenar el coronavirus»

La vacunación no es obligatoria en España pero un 95% de los españoles vacuna a sus hijos y, por lo general, sus reticencias se solucionan al plantear sus dudas a los pediatras. FOTO: Sergio Méndez

El presidente del Colegio de Pediatría de Santa Cruz de Tenerife, Luis Ortigosa, se mostró esperanzado, aunque con cautela, tras el anuncio de los resultados de la vacuna de Pfizer y BioNTech, “ya que, pese a tener el 90% de eficacia, una vez se ponga en marcha su distribución veremos su eficacia real”. También recordó que diez laboratorios tienen muy avanzadas las fases de prueba de sus vacunas. “Confío en la OMS, que se ha comprometido en que la vacuna será un beneficio para todo el mundo”, manifestó.

Ortigosa recordó que el antídoto de Pfizer y BioNTech no era nueva, aunque hemos escuchado más otras como Alpha Seneca, Moderna o algunas chinas. “Hay una decena de vacunas que están en fase 3, es decir, terminando los estudios y recogiendo miles de personas” para experimentar las dosis. “Es verdad que dar los resultados en un comunicado, sin haber sido publicados en una revista científica, puede sonar un poco raro, pero conocíamos las líneas de trabajo que estaban llevando a cabo Pfizer y Moderna con el ARN mensajero, una tecnología totalmente nueva y nunca antes desarrollada en seres humanos”.

Por tanto, se mostró optimista en que “la última fase de los ensayos clínicos lleve a que pueda ser que efectivamente esa vacuna sea una de las que tengamos a disposición de la población, como pronto en enero. Sin embargo, debemos tener tranquilidad y paciencia. Será una vez que se ponga en marcha su distribución cuando veremos su eficacia real. En cualquier caso, es una muy buena noticia, dentro del pesimismo en el que estamos metidos”.
Insistiendo en la investigación de las vacunas, Luis Ortigosa recordó que hay cuatro líneas de investigación. “Además del virus ARN mensajero, hay farmacéuticas que están trabajando sobre fragmentos del virus, otras sobre virus inactivados y otras muchas se han centrado en las proteínas que envuelven al coronavirus, esas famosas espículas características de la COVID. En este momento hay más de 200 productos en fabricación, 47 que ya están en fase clínica y experimentando con humanos, y, de ese número, 10, entre ellos, Pfizer, están en la recta final de la fase 3. Después, hay cientos de antídotos que están en experimentación animal en una fase preclínica. Espero que dentro de tres meses, vamos a tener cuatro o cinco vacunas además de la de Pfizer”.

Hay que recordar que para el desarrollo y la producción de una vacuna todo el proceso puede durar entre cinco y 15 años, “y para la vacuna de la COVID muchas van a finalizar en 18 meses. Eso no significa que esas vacunas salten etapas de seguridad. La sociedad puede estar convencida de que serán seguras, otra cosa será su mayor o menor eficacia, pero la seguridad estará contrastada”.

Cuestionado por el hecho de que este anuncio de la efectividad de una primera vacuna pueda generar una cierta relajación en la sociedad y crear unas falsas expectativas a corto plazo, cuando realmente no llegará a la población general hasta primavera, Ortigosa reconoció que “este anuncio de Pfizer, al igual que los que llegarán en los próximos días desde Astra Seneca o Moderna, pueden crear una euforia y una sensación de falsa relajación. Hasta que no tengamos una vacunación amplia de la población no podemos bajar la guardia. Las primeras dosis llegarán para un pequeño grupo específico, sanitarios y grupos de riesgo, y el resto no podrá bajar la guardia. No se conseguirá la inmunidad de grupo colectiva hasta que no tengamos el 60 o 70% de la población mundial o local con la necesaria inmunización, bien por pasar la propia enfermedad o por que se hayan vacunado. Será a partir de entonces cuando se podrá reanudar una vida casi normalizada”.

Todavía hay decenas de enfermedades que llevan décadas sin tener una solución y el centrar todos los esfuerzos en la COVID generó nuevos retrasos en su resolución. Ante esta cuestión, el presidente de los Pediatras de Tenerife reconoció que “todo el esfuerzo se ha desviado para generar en 18 meses una respuesta para frenar la pandemia. Al menos hay 30 líneas de investigación de vacunas que se han retrasado hasta lograr una respuesta ante el SARS CoV-2”.

Solución mundial

Luis Ortigosa recordó que “esto no debe ser una carrera para conseguir la vacuna entre farmacéuticas como Pfizer, Moderna, Alfa Seneca, los grupos chinos o los rusos. En la primera mesa de trabajo que tuvo la OMS con las agencias reguladoras del medicamento se acordó que en el desarrollo del antídoto no podía primar el beneficio de la industria. De hecho, se están trabajando en vacunas que, cuando estén probadas, tendrán un coste más barato. El beneficio empresarial tiene que existir, porque han invertido muchos millones en investigación, pero la OMS insiste en que habrán vacunas para todos los países que no tengan medios, pues hay que resolver esta pandemia a nivel global, no solo en Europa y Estados Unidos”. “No hay que dar el mensaje de que serán los países ricos los que se beneficien de la vacuna en detrimento de los pobres. Confío en la OMS, que se ha comprometido con las farmacéuticas a que el desarrollo de las vacunas será para un beneficio mundial. Lo primordial es tener vacunas que funcionen, que sean eficaces y que lleguen a todo el mundo”, finalizó Luis Ortigosa.

La incidencia de la COVID en Tenerife es “grave” y muy “preocupante”

Luis Ortigosa calificó la situación epidemiológica del coronavirus en Tenerife como grave y, aunque si nos comparamos con la Península “estamos teóricamente bien, con las tasas que tenemos” es para estar muy preocupados. Algunos sectores o grupos importantes de ciudadanos, sin querer señalar solo a los jóvenes, ha bajado la guardia, y esto hace que no levantemos cabeza, siguen habiendo casos y fallecidos”. Llegados a este momento, Ortigosa pidió “tomar otras medidas que no sean gravosas para los sectores de la sociedad que no tenemos la culpa”, es decir, hay una gran parte de la sociedad que “está cumpliendo, tienen sus trabajos, tienen que salir de sus domicilios, y no tienen que estar pendientes de que se impongan medidas restrictivas, porque hay un grupo de irresponsables que no cumplen”.

Por tanto, exigió “mayor fuerza y firmeza en tomar las medidas policiales posibles para evitar que esos grupos puedan seguir incumpliendo, ya que, si no es mediante una sanción, no cumplen unas normas tan sencillas como no reunirse en botellón, no congregarse en sitios cerrados si no está permitido, guardar la distancia de seguridad interpersonal de 1,5 metros, el uso obligatorio de la mascarilla y el lavado de manos frecuente. Es lo mínimo que se puede hacer para evitar la transmisión del virus, pero es lamentable que estemos pensando en aumentar las sanciones por que una parte de la sociedad incumple las normas”, lamentó.

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