Cultura

el arte y el oficio que crean una carrera

Francisco Hernández Díaz lleva 25 años desarrollando su carrera artística. / DA

“Me motiva todo el trabajo de escultura. Pueden existir aspectos más aburridos, o quizás menos interesantes, que otros, pero llevar 25 años en mi taller creando una obra propia y asumiendo encargos es un pequeño triunfo. No es nada fácil, y menos desde una isla, desarrollar una carrera artística”. El tinerfeño Francisco Hernández Díaz se acerca desde una doble vertiente a la escultura: una tiene ver con la creatividad, con las inquietudes artísticas y con algo muy personal fruto de la sensibilidad, y otra está relacionada con el dominio de un oficio que también es arte y le permite vivir y seguir adelante, sobre todo ahora, en un tiempo tan difícil.

RECONOCIMIENTOS

Francisco Hernández ha ganado recientemente dos galardones: el I Premio Nacional de Escultura María Belén Morales, de la Universidad de La Laguna (ULL), y el XXIV Premio Pere Jou, que convoca el Ayuntamiento de Sitges, en Barcelona. “Sin duda -explica-, estos dos reconocimientos son una motivación para seguir avanzando y también una forma de que más gente conozca lo que haces”. “En mi taller trabajo en todo tipo de encargos, trofeos, premios, piezas de decoración… Y luego, de forma paralela y más discreta, aunque nunca ha dejado de tener continuidad, produzco mi obra”. “El premio en Sitges -añade- me permitirá exponer allí el año que viene y ya estoy preparando piezas para esa exposición. Sin embargo, con esto de la pandemia, ahora mismo todo es muy incierto”.

Premio Pere Jou

Premio María Belén Morales

Obra ganadora del Premio Nacional María Belén Morales, de la ULL. / DA

Como muestra de esas dos facetas que a diario confluyen en su taller del Puerto de la Cruz (y antes estuvo en Candelaria, en Tacoronte, en Lanzarote), Francisco Hernández Díaz cuenta con numerosas exposiciones, diversos premios y también obra pública, como las esculturas de Juan Barbuzano en La Frontera (El Hierro), la de Tom Carby en la capital tinerfeña, el busto de Fermín León, en Icod, y la del Santo Hermano Pedro, en Granadilla. Además, y sin ir demasiado lejos, es el artífice de las estatuillas de diferentes premios que otorga DIARIO DE AVISOS (Taburiente, Gastronomía, Impulso Sur).

El artista en su taller. / DA

“Gran parte de mi obra artística -expone- ha girado en torno a la figura humana. Cada vez tiendo a ser más realista. No busco el hiperrealismo, no se trata de eso, pero sí que me detengo más en el acabado, en los detalles”. “La idea es hacer piezas únicas, aunque también hago series, sobre todo para buscar una salida económica, pero, en todo caso, cada proyecto y cada exposición posee una línea de trabajo diferente a la anterior”. Francisco Hernández detalla que a sus creaciones, una vez que las concluye, les pierde “rápido el cariño”: “Disfruto mucho el proceso creativo, pero cuando se acaba, y si me gusta el resultado, quizás estoy satisfecho durante un tiempo, aunque eso no dura mucho y enseguida quiero cambiar de temática. Y tampoco es raro que, a nivel técnico, retome proyectos del pasado y los reescriba de una manera muy distinta”, apostilla el escultor.

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