Cultura

‘El último barco’, de Domingo Villar, Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal, en Tenerife Noir 2020

El escritor gallego Domingo Villar, Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal, otorgado por Tenerife Noir. / Ricardo Pinillos Toledo

El último barco (Siruela, 2019), de Domingo Villar, ha sido reconocida con el Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal, que entrega Tenerife Noir en su quinta edición, la sexta del galardón. Así reconoce el Festival Atlántico de Género Negro a la mejor novela negra publicada en castellano durante el año previo a la celebración de este encuentro anual en torno al género en Tenerife.

El premio fue entregado en el mediodía de este sábado en Mues.ca, el espacio gastro del Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA) de la capital tinerfeña. Al recoger el galardón, el escritor vigués expresó su agradecimiento a Tenerife Noir y al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife: “No todos tienen la audacia de mojarse respaldando eventos que celebran el arte, que celebran la cultura y que celebran las vidas prestadas, que son los libros”.

La novela de Villar, que competía por el premio con otras tres obras literarias, fue merecedora del reconocimiento del jurado por “la solidez y penetración psicológica de los personajes, que sostienen una trama clara y constante, desarrollada en un ambiente y una geografía que sirve de fondo y sostenimiento al tema principal”, según se expresa en el acta que recoge la decisión unánime del jurado. Asimismo, se premia también “la consistencia de una saga que avanza muy bien con el paso del tiempo, el cuidado y la musicalidad de su prosa, que permite al lector regresar a un tiempo y un espacio conocido y añorado”, tal como dejó constancia el jurado integrado por el escritor y profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria José Luis Correa; la organizadora del festival Cubelles Noir, Charo González Herrera; los profesores de la Universidad de La Laguna Miguel Ángel Rábade y Javier Rivero Grandoso, y la periodista Verónica Alemán.

En la conversación desarrollada ante el público convocado en MUNA entre el escritor galardonado y el presidente del jurado, Javier Rivero Grandoso, Villar respondió afirmativamente a la pregunta de Rivero en la que señala la relación padre-hija como uno de los elementos clave de El último barco: “Creo que sí… Entiendo que por ahí van los tiros… Se establecen relaciones entre padres, madres, hijos e hijas que creo que es lo que sostiene todo el armazón”.

En este nuevo caso, el inspector Leo Caldas investiga la desaparición de la hija del doctor Andrade, que vive en un lugar donde las playas de olas mansas contrastan con el bullicio de la otra orilla, al otro lado de la Ría de Vigo. Así, la desaparición de Mónica Andrade permite a Caldas comprobar que, en la vida, como en el mar, la más apacible de las superficies puede ocultar un fondo oscuro de devastadoras corrientes.

Domingo Villar se hizo esperar 10 años desde su anterior novela hasta la publicación de El último barco, la tercera entrega protagonizada por el inspector Leo Caldas y el agente Rafael Estévez, una pareja muy peculiar que vive escenas cargadas de humor. La acción se desarrolla en torno a la desaparición de la hija de un influyente médico que presiona a la Policía para su localización. Esta trama “permite a Villar desarrollar no solo la escena policiaca, sino la vida en Vigo, en Moaña, la vida de los artesanos… de forma que el autor presenta un fresco social muy interesante”, ha explicado Javier Rivero.

Villar escribe originalmente en gallego y traduce luego sus obras al castellano, lo que ha sido señalado como una perfecta prueba de su rigor y calidad. Con tan solo dos novelas, Ojos de agua (2006) -Premio Sintagma 2007- y La playa de los ahogados (2009) -premios Antón Losada Diéguez y Brigada 21, además de Libro del año por la Federación de Libreros de Galicia, en 2010-, se ha ganado el interés de la crítica y del público nacional e internacional. Recibió en 2016 el XXV Premio Nacional Cultura Viva Narrativa, que se ha entregado a nombres tan sólidos en la literatura española como Miguel Delibes, Francisco Umbral, Lorenzo Silva o Martín Casariego. A juicio de la crítica, con las dos primeras novelas de la saga, los lectores ya situaron a su personaje principal, Leo Caldas, en el Olimpo de personajes de la novela negra española, junto Pepe Carvalho, Petra Delicado, Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro. Sus obras han sido traducidas a una decena de idiomas.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba