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El Parlamento canario rechaza reprobar a Marlaska, pero no ahorra críticas

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. EP

El pleno del Parlamento de Canarias ha rechazado una petición de destitución y otra de reprobación sobre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pero ningún grupo, ni siquiera PSOE ni Sí Podemos, han ahorrado críticas a la política de inmigración del Gobierno de España.

La petición de destitución de Grande-Marlaska fue presentada por CC-PNC y la de reprobación por Ciudadanos, en los dos casos por su política respecto a los inmigrantes, así como por “mentir”, por negarse a las derivaciones o por la salida sin control de un grupo de 200 personas del muelle de Arguineguín que tuvieron que ser realojadas por el Gobierno de Canarias.

Ambas peticiones fueron respaldadas por CC-PNC, PP y Ciudadanos, pero rechazadas con los votos del pacto de gobierno (PSOE, NC, Sí Podemos y ASG), como también lo fue la propuesta de CC-PNC para la destitución de la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, por “su incapacidad” para coordinar a los cuatro ministerios con competencias en la gestión migratoria en Canarias.

Aunque se rechazaron los ceses y reprobaciones, todos los grupos estuvieron de acuerdo en denunciar unánimente “las políticas migratorias llevadas a cabo durante la presente crisis por el Ministerio del Interior”. así como “la tardanza y la descoordinación” del Gobierno de España, al que exigen, como a la UE, una política de solidaridad basada en las “derivaciones” de migrantes a otros territorios.

“No nos hemos escondido, hemos sido claros y vehementes” ante la insuficiente respuesta del Gobierno y ante la descoordinación entre los ministerios, y “no estamos de acuerdo con las políticas migratorias”, dijo la representante del PSOE, Nayra Alemán, pero subrayó que a la vez quieren ser propositivos, porque “este es un problema de país”, no de personas.

Francisco Déniz, de Sí Podemos, cuya formación llegó a pedir la dimisión de Marlaska por los acontecimientos de Arguineguín, dijo que en las dos últimas semanas el Gobierno español “está rectificando y sentando las bases para reconducir una situación que nos sobrepasa”, y puso como ejemplo el desmantelamiento del campamento en el muelle.

El portavoz de CC-PNC, José Miguel Barragán, denunció la indiferencia y la pésima gestión del Gobierno de España, su respuesta tardía y su descoordinación y acusó al ministro del Interior de “mentir” al decir que Europa no permite la derivación de emigrantes al continente.

“Si el Parlamento no le dice claramente a Pedro Sánchez que tiene que cesar a su ministro, va a seguir mintiéndonos, vacilándonos y toreándonos”, dijo Barragán.

El portavoz de Ciudadanos Ricardo Fernández de la Puente demandó por su parte la reprobación del ministro en el sentido literal del término, es decir, el de “no aprobar y dar por mala” su gestión, algo en lo que al fin y al cabo coinciden todos los grupos parlamentarios, destacó.

Pero su propuesta también fue rechazada por el pacto de gobierno, cuyos portavoces subrayaron que es preferible la colaboración y la política “propositiva” a la confrontación en un asunto tan complejo.

El representante de Nueva Canarias, Luis Campos, dijo que no se pude personalizar en Marlaska una política de inmigración nefasta de la Unión Europea a la que el Gobierno de España hace “seguidismo”.

Jesús Ramos Chinea, de ASG, defendió el diálogo y la unidad de las fuerzas políticas canarias, como hasta ahora ha ocurrido.

Juan Manuel García Casañas, del PP, denunció la política migratoria y la falta de soluciones, pero también el papel de Podemos, que primero pide la dimisión del ministro y ahora la rechaza, en una especie de “goposición”, es decir, gobierno y oposición a la vez.

Una vez rechazadas las destituciones y reprobaciones, los grupos parlamentarios sí estuvieron unánimemente de acuerdo en aprobar el resto de la propuesta de CC-PNC con enmiendas incorporadas de los partidos del gobierno y del PP.

El acuerdo final del Parlamento insta al Gobierno de España a que “actúe de una vez ante la situación migratoria” de Canarias y que aplique políticas como la derivación de migrantes al continente.

El Parlamento rechaza además que Canarias se convierta “en un gran centro cerrado de frontera y soportar toda la presión migratoria de toda la Unión Europea” y exige que se suspendan “las políticas migratorias llevadas a cabo durante la presente crisis por el Ministerio del Interior”.

“La tardanza y la descoordinación en las medidas propuestas no están en consonancia con la dimensión de la crisis migratoria”, afirma el Parlamento, que reclama además “un acuerdo político integral que comprometa a la Unión Europea a avanzar hacia la gestión conjunta de la migración”.

Se debe garantizar “la solidaridad europea con todas las personas migrantes que desembarcan en Canarias en estas circunstancias particulares, a través de la derivación, el apoyo a los países de origen o la repatriación”.

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