Tenerife

El hotel Tenerife Tour, el ‘mamotreto’ de Las Caletillas

El Tenerife Tour se ha convertido en los últimos diez años en una escombrera / NORCHI

En unos meses hará 10 años que el hotel Tenerife Tour quedó abandonado a su suerte, después de que sus propietarios, la familia Rueda Varela, lo cerraran por su manifiesto deterioro y la escasa rentabilidad que le sacaban al que fue uno de los iconos de Las Caletillas turística, tras inaugurarse en 1966.

Hoy, esa emblemática instalación en forma de pequeños bungaló que se escalonan hasta la costa, es un nido de ratas, una escombrera, donde se ven restos de drogas o de okupas ocasionales, algunos de los cuales ha provocado más de un pequeño incendio, como han alertado los vecinos de las urbanizaciones cercanas que han clamado en el abandono, cuando han tocado a la puerta del Ayuntamiento. “No podemos hacer nada, es una propiedad privada”, responden desde el consistorio.

El Ayuntamiento ha obligado a vallar la propiedad, pero en los últimos días no hay nada que impida entrar, con facilidad, en las que fueron las piscinas del hotel, que no son propiedad privada, sino de Costas. Unas piscinas, por cierto, que fueron ofrecidas al Ayuntamiento por una concesión anual de 60.000 euros que no fue aceptada, porque no comprendía el suelo de la cafetería y baños, pertenecientes a la propiedad del hotel.

Okupas, grafiteros y drogadictos campan a sus anchas por las antiguas habitaciones del complejo hotelero construido en 1966 y cerrado en 2011 / NORCHI

Desde que cerrara en 2011, el Tenerife Tour ha ido deteriorándose de tal manera que se ha convertido en un serio problema de salubridad y de imagen para Las Caletillas, en particular, y para Candelaria, en general, quedando como un gran ‘mamotreto’ entre la avenida Marítima, que parte desde Punta Larga, el paseo de Graciliano y el charco de Genaro, que van a ser rehabilitados dentro del proyecto Tenerife y el Mar que impulsa el Cabildo, junto al borde costero de Las Caletillas, con inversiones de 867.000 y 1.079.000 euros, respectivamente, tras la redacción del proyecto con el coste de 53.000 para el Ayuntamiento, en 2018.

Pero también el Ayuntamiento dispone de un proyecto, para la cual ha pedido la concesión a Costas, para realizar en ese suelo de dominio público la continuidad de la avenida Marítima con una terraza mirador y una fuente en lugar de la piscina. Pero todo dependerá, según adelantó en su día la alcaldesa, Mari Brito, de las intenciones de los propietarios del Tenerife Tour, con la idea de armonizar todo el entorno y que no quede esa fuente-mirador aislada en torno a un ‘mamotreto’.

La alcaldesa, calculadora como buena matemática, no suelta prenda sobre la situación del inmueble abandonado, después de múltiples comentarios que se han oído sobre su futuro. Solo adelanta que “el Ayuntamiento está trabajando con la propiedad en un convenio para la adecuación de toda la zona del Tenerife Tour”.

Se ha hablado de instalar allí un centro comercial, para lo que sería necesario una modificación del planeamiento, pero también Antonio Luis Simón Varela, principal propietario del Tenerife Tour, adelantó la idea de rehabilitar el inmueble con apartamentos destinados al alquiler vacacional, gracias al impulso económico de empresarios chinos, algo que sigue sin concretarse.

También, según se ha manifestado en algunos plenos por parte de la oposición, se vería con buenos ojos la compra del suelo que ocupan 96 habitaciones-apartamentos para crear un hotel escuela o un geriátrico. Y mientras todos hablan de lo que podía ser, el mamotreto sigue ahí, como ejemplo de abandono y decadencia.

 

 

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba