Tenerife

Tenerife asume que debe ‘frenar’

El respeto al virus deja en algunas zonas de Santa Cruz imágenes de vacío ‘atípicas’ para estas fechas navideñas. SERGIO MÉNDEZ

A los ciudadanos no les sorprenden las “duras” medidas, en palabras del presidente canario Ángel Víctor Torres, tomadas ayer para tratar de frenar la curva de contagios por la COVID-19 en Tenerife. En una casi desierta Plaza de España, los chicharreros, que empiezan a ‘autoconfinarse’ conocedores del aumento de casos en la Isla, respaldaban mayoritariamente las normas.

“Si estas medidas no se toman, no salen adelante ni el país ni Tenerife”, decía Marta Guanche, que cree que ahora toca “frenar”: “Está claro que como ciudadanos no hemos estado a la altura”.

José González, quien como Torres ve las medidas “muy duras”, piensa que se toman “por el bien de todos”, y que debieron aplicarse “mucho antes”. Además, opina que lo que le ha faltado a los tinerfeños ha sido “conciencia y respeto”.

De las nuevas normas, la más comentada fue la que afecta a los mayores, un sector especialmente vulnerable en esta pandemia. María López, que se incluye en esa “tercera edad”, cree que se debe mirar más por la salud del colectivo e invitó a reflexionar sobre la conveniencia de que en esta etapa de la vida, los mayores reciban los cuidados de sus familiares.

Blanca Ramos, quien también ahondó en el asunto, recordó que todo esto “afectará a la salud mental” y abogó por que se mantengan las visitas, “pero siempre de forma escalonada, con distancia y mascarilla”.

Mientras, Ramos criticó el adelanto del toque de queda, que empezará desde las 22:00 horas a partir del próximo sábado. En su opinión, el virus no está presente solo en ese horario y considera más efectivo “concienciar a los ciudadanos”. Malen Beracierto, sin embargo, apunta que el toque de queda no le afectará, porque “igualmente no salía de casa a esa hora” y, sobre la recomendación de no desplazarse de un municipio a otro, dijo que “ya la cumplía”.

Beracierto, que proviene del País Vasco, no entiende que en Tenerife el virus esté avanzando rápidamente, pues en comparación con la Península, aquí ha visto “menos incumplimientos”.

Además del impacto de las medidas en el ámbito social, preocupa especialmente la economía. Ante la prohibición del consumo en interiores y la limitación del aforo en terrazas al 50%, José León Ramón echa “en falta” la implementación de líneas de apoyo al sector.

Una incertidumbre que afecta a Idirley Aristizábal, que como trabajadora de una empresa de comida para llevar, espera que las nuevas medidas sean suficientes para frenar la curva y no haya que aplicar en el futuro un cierre por municipios, “que imposibilitaría que lleváramos los encargos a otras zonas”.

Idirley Aristizábal: “Esta Navidad toca hacer llegar el cariño de otra forma, sin reunirnos”. SERGIO MÉNDEZ

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