Tenerife

La Laguna pone en marcha un operativo para el reparto de alimentos y medicación a familias afectadas por COVID-19 y sin redes de apoyo

El concejal de Bienestar Social (D) y el representante de Cruz Roja. / DA

El Área de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna, en colaboración con Cruz Roja, inicia este lunes un operativo para atender a las familias del municipio que, por la incidencia de la COVID-19, no pueden abandonar sus domicilios como medida de prevención, pero necesitan productos de primera necesidad y carecen de una red de apoyo social o familiar. La iniciativa permitirá que estas personas reciban, con todas las medidas de seguridad, alimentos, productos de higiene o la medicación para un periodo de dos semanas de aislamiento.

El concejal de Bienestar Social, Rubens Ascanio, explicó que “hemos puesto en marcha esta acción a petición de las autoridades sanitarias y para reducir el riesgo de que personas en aislamiento, ya sea porque han sido diagnosticados de COVID-19 y no requieren hospitalización o tras haber estado en contacto con personas que han dado positivo, tengan dificultades para cumplir estas recomendaciones y tengan que salir de sus viviendas para realizar actividades por falta de este apoyo familiar o de amistades”.

Las derivaciones se realizarán a través de los centros de salud y con el apoyo de los servicios sociales municipales, ya que son los primeros que detectan a las personas en esta situación. El proyecto se ha contemplado para una duración de tres meses, ampliables si fuera necesario.

Cruz Roja acudirá a los domicilios de estas personas y les entregará una compra completa para 14 días atendiendo al número de miembros de la unidad familiar, que incluirá fruta, verdura, carne y pescado, así como los productos de higiene y de primera necesidad, y los medicamentos que tengan pautados. Para las familias con menores de entre 0 y 3 años, se incluirán productos específicos, como leche de fórmula o de continuación, pañales y compotas.

El operativo cuenta con un protocolo estricto de entrega sin contacto para garantizar la seguridad de quienes intervienen en el reparto y que incluye la dotación de equipos de protección, compuestos por mascarillas FFP2, gafas protectoras y guantes, así como gel hidroalcohólico.

“En el momento en que una persona recibe el diagnóstico positivo por COVID-19 o es conocedora de un contacto estrecho, se establece un protocolo de aislamiento que le imposibilita la realización de gestiones”, indicó Rubens Ascanio.” En el caso de las personas o familias que no cuentan con redes de apoyo, estas condiciones de aislamiento le acarrean una situación de vulnerabilidad -continuó explicando-. Nuestro compromiso es evitar que estas personas tengan tengan dificultades para cumplir estas medidas por razones de necesidad y, especialmente, los riesgos y efectos que esto supondría para la seguridad del resto de personas del entorno”. la seguridad del resto de personas del entorno”.

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