Sociedad

remonta en las próximas dos semanas o vuelve al confinamiento

La residencia Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz, principal brote de contagios en un centro sociosanitario de Tenerife | SERGIO MÉNDEZ

Tenerife emprende desde hoy un viaje de 14 días para evitar sufrir un confinamiento duro como el de marzo, partiendo de unos datos “contundentes y dramáticos”. Así lo advirtió ayer el presidente canario, Ángel Víctor Torres, que tildó de “inaceptables” las cifras de fallecimientos de la Isla, sumando en la última semana 17 de los 20 decesos registrados en el Archipiélago. No obstante, cabe destacar que el paquete de medidas que entraron en vigor anoche sufrió, en su versión final publicada en el Boletín Oficial de la comunidad, algunos cambios respecto a lo anunciado el miércoles por el Ejecutivo regional: se permitirá acudir a establecimientos de hostelería y restauración acompañado de no convivientes -si bien no se recomienda- y, en las fechas más señaladas (días 24, 25 y 31, así como el 1 de enero) se ampliará el número de unidades convivenciales a tres, aunque a la mesa podrá sentarse un máximo de seis personas.

Eso sí, el cierre perimetral se mantiene, por lo que las entradas y salidas en barco y avión quedan restringidas a motivos debidamente justificados o a los turistas con reserva alojativa, aparte de quienes regresen a su lugar de residencia habitual. Asimismo, la limitación de la movilidad nocturna queda fijada entre las 22.00 y las 06.00 horas, salvo en Nochebuena, que se atrasa a las 00.30, y en Nochevieja, que se establece a la una de la mañana. Un conjunto de pautas que persiguen hacer que la Isla abandone el semáforo rojo epidemiológico, en el que permanecerá, al menos, hasta el próximo 2 de enero, y al que se unió desde ayer La Gomera.

Y es que la incidencia acumulada (IA, positivos por cada 100.000 habitantes detectados en los siete días anteriores) de la Isla Colombina se ha disparado hasta los 153,47. Sin embargo, el IA de Tenerife, de 130,85, debido a su sostenimiento en el tiempo, hace que este sea el territorio a un paso del aislamiento domiciliario, al considerarse cercano al nivel 4 de alerta del Ministerio de Sanidad. “Son semanas de compras, pero hay que salir lo menos posible”, pedía Torres por la mañana, para por la tarde ver las calles tinerfeñas abarrotadas de transeúntes, del mismo modo que el Palmetum santacrucero, donde se dieron cita cientos de personas para deleitarse con el juego de luces, aun a riesgo de contraer la COVID-19.

En la misma jornada, arrancaba el retorno de los canarios en el exterior por la temporada festiva, al igual que la norma que les obligaba a contar con prueba negativa para acceder a la región. En la red de laboratorios nacional con la que el Gobierno había suscrito un acuerdo para hacerlas gratuitamente a los residentes canarios en la Península, tal como informó el DIARIO en días pasados, se ha producido un colapso de las líneas telefónicas como consecuencia de la alta demanda, recibiéndose más de 90.000 llamadas de solicitantes. Aun así, los reencuentros en los aeropuertos no se hicieron esperar, pues también se previó la posibilidad de efectuar el test en destino, con las consiguientes molestias -por seguridad- para los viajeros, aislados a la espera de los resultados durante las 72 horas posteriores a su llegada.

HOGAR SANTA RITA

Pero si hay un foco de positivos que preocupa especialmente a las autoridades es la residencia Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz, donde la cantidad de infectados asciende ya a 241, de los que 202 son residentes y 39 trabajadores. Además, 20 usuarios se encuentran ingresados en un hospital, y se ha tenido constancia de siete muertes. Un foco que acerca más a Tenerife a la situación de Italia, que ayer decidió confinar la Navidad.

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