Cultura

“Ernesto Lecuona tiene un repertorio no tan conocido de canciones en el que ofrece su más alto nivel musical”

La soprano tinerfeña Carmen Acosta. / Cedida

La soprano tinerfeña Carmen Acosta y el pianista grancanario Juan Francisco Parra clausuran hoy martes, 29 de diciembre, en el Teatro Leal (19.00 horas) la primera edición de Classical Laguna Experience (CLE), un ciclo protagonizado por intérpretes de las Islas. Debido a la pandemia, no habrá público en el espacio escénico lagunero y el recital se ofrecerá en streaming a través de la página de Facebook de Cultura La Laguna. Será una buena oportunidad para disfrutar de un encuentro entre dos grandes compositores: Ernesto Lecuona y George Gershwin.

-Han concebido el concierto como un viaje De La Habana a New York. ¿Es muy diferente abordar una actuación de este tipo, con obras de Ernesto Lecuona y George Gershwin, y ofrecer un recital operístico?
“Es diferente. Hay programas de repertorio, operísticos y de zarzuela, que son muy válidos y de hecho los hago con regularidad, pero en esta ocasión a Juan Francisco Parra y a mí nos apetecía hacer algo distinto. Así que hemos querido unir a estos dos compositores, dos de los grandes creadores de la música americana, que coincidieron en los años 30. De hecho, a Lecuona lo llegaron a llamar el Gershwin cubano. Por otra parte, desde la admiración que sentimos por Lecuona y teniendo en cuenta su vínculo con Santa Cruz de Tenerife, donde falleció, ofreceremos unas canciones, con letras de Juana de Ibarbourou y José Martí, que nos presentan al Lecuona más alto musicalmente. Sin desmerecer, por supuesto, su música de salón, que es la más conocida. Estas canciones, como música de cámara, son de un alto nivel. Durante mi carrera he tenido la oportunidad de interpretar canciones de Richard Strauss, de Granados, de Obradors… Y Lecuona también posee esa vertiente, que se ha interpretado menos, y por ello es más desconocida. Así que consideramos interesante presentarla en este concierto”.

-Las limitaciones a las que obliga la pandemia hacen que esta cita no sea presencial. ¿Como encara esta experiencia de actuar en un teatro vacío?
“De entrada la afronto con incertidumbre, porque es algo nuevo. La parte negativa de actuar en streaming es que no te llega el calor del público, que es lo que te motiva y te hace crecer en el transcurso del recital. Pero también hay algo bonito: vamos a llegar a gente que está enferma, que se encuentra en otros países, que aun estando aquí no puede desplazarse al teatro por las actuales restricciones… Creo que este nuevo formato se quedará entre nosotros una vez que pase la pandemia. De manera que vivo la experiencia con algo de incertidumbre, y aunque no nos queda otra, estoy convencida de que también se van a dar aspectos positivos”.

-La cultura no ha escapado de las consecuencias del coronavirus. ¿De qué manera ha vivido este año que ahora acaba?
“No me puedo quejar. Es cierto que se han cancelado proyectos. Por ejemplo, estamos haciendo La voz humana [ópera en un acto con música de Francis Poulenc y libreto de Jean Cocteau] y teníamos previsto representarla en abril en Bogotá, pero no pudo ser. Sin embargo, por otro lado, hemos podido llevarla a escenarios regionales, y también he tenido la suerte de abrir la temporada de Ópera de Tenerife con el Requiem de Donizetti… Ha sido muy duro para todos, porque, como al resto, con el coronavirus casi que se nos paró la vida. Así como en el confinamiento la gente necesitaba de la música, de la cultura en general, para poder evadirse y seguir adelante, luego prácticamente se nos ha considerado los parias de la economía, cuando la cultura es una gran industria y mueve a mucha gente. De manera que por un lado está la necesidad de la cultura y, por el otro, la falta de reconocimiento a nivel económico”.

-Junto a Juan Francisco Parra ha tenido la oportunidad de desarrollar varios proyectos. ¿Qué busca y qué halla trabajando junto al pianista grancanario?
“La oportunidad de sacar adelante experiencias como esta. Las siete canciones con letras de José Martí prácticamente no han salido de Cuba. Trabajando juntos nos sumergimos en un proceso de dramaturgia e investigación que va más allá de la interpretación, rescatando partituras y piezas que a lo mejor no son tan usuales, pero que a nuestro juicio poseen un gran valor. Para hacer realidad este tipo de proyectos tienes que tener al lado a una persona que apueste por ellos. Alguien abierto a descubrir cosas nuevas, a adentrarse en la música del siglo XX…”.

-Forma parte de una amplia generación de cantantes de ópera nacidos en Canarias. ¿Hay algún rasgo que explique el hecho de que en estos momentos coincidan tantos intérpretes destacados de las Islas?
“No sé cuál es la razón, pero sí que es una realidad. La lírica mundial tiene muy en cuenta a la lírica canaria. Quizás sea por nuestra forma de hablar o por nuestra tradición de un canto suave que viene de la música popular. Normalmente, la forma de hablar tiene bastante que ver con la forma de cantar, pero ya digo que la razón exacta la desconozco. Lo cierto es que muchas de las grandes figuras que actúan en los teatros son canarias, de varias islas. Y eso es un auténtico lujo”.

-¿Considera que ese talento recibe el necesario apoyo aquí o más bien es fuera del Archipiélago donde se valora más?
“Casi todos tenemos que salir. Yo estuve casi 15 años lejos de las Islas. No es tan fácil obtener aquí ese reconocimiento, lo habitual es recibirlo primero fuera. Pero personalmente no me puedo quejar, me siento reconocida en mi isla, aunque eso ha supuesto realizar un duro trabajo en el exterior”.

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