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“Saldremos fortalecidos si en 2021 volvemos a impulsar el sector primario y el turismo; nos va la vida en ello”

El presidente del Cabildo de Tenerife, el socialista Pedro Martín. | SERGIO MÉNDEZ

Cierra un año en el que se puso a prueba la velocidad de respuesta de las administraciones públicas ante todo tipo de situaciones sobrevenidas, y lo hace con la ligera satisfacción de, según dice, haber hecho lo que estaba en su mano para paliar las consecuencias que la caída del gigante Thomas Cook, los ceros energéticos, los incendios y la crisis sanitaria por la COVID-19 han implicado. El presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín Domínguez (Guía de Isora, 1965), que protagoniza el estreno de las entrevistas de domingo en DIARIO DE AVISOS este 2021, expone sus impresiones acerca de lo vivido en el catastrófico año 2020 y las expectativas para salir de una presumiblemente honda crisis económica y social. Todo ello, tras haber experimentado, en sus propias carnes, lo que es padecer coronavirus.

-¿Como se ha recuperado de la COVID? El miércoles ya estaba reincorporado presencialmente.
“Lo he pasado como una gripe, y cuando pienso en tantas personas que han tenido que ser hospitalizadas o que han perdido la vida, no me puedo dar más que por agradecido. Pero sigo muy preocupado por los índices de Tenerife, que nos colocan, una semana tras otra, como el farolillo rojo de Canarias”.

-¿Ha temido que se llegara al nivel 4 de alerta y fuera necesario decretar un confinamiento?
“El nivel 4 siempre es un temor latente, y por eso hemos intentado ir tomando medidas de forma gradual, porque un cierre completo sería un golpe durísimo para la economía. Lo que lamento es que todavía haya tantísimas personas que no se cuiden, que crean que no les va a afectar. Hay jóvenes que piensan que es un problema de mayores, y luego también ves a mayores que tampoco guardan la distancia de seguridad o que llevan la mascarilla en el cuello. Es un problema muy grave que no solo es sanitario, también económico, y, o lo atajamos estos días, o después de las Navidades podemos estar lamentando un nuevo repunte”.

-¿Qué ha fallado en la estrategia para combatir al virus?
“No soy un especialista, no soy médico, y por eso no me atrevo a hacer un diagnóstico de todos los cambios que habría que introducir, pero creo que esta es una experiencia nueva, a la que nunca nos habíamos enfrentado, y a menudo vamos corrigiendo las cosas en función de lo que se considera que puede ser una mejor alternativa. Probablemente, si volviéramos atrás, #insistiríamos más en la participación de los ciudadanos en los cribados, que funcionan muy bien en centros sociosanitarios, pero que cuando se los ofreces a personas que están en zonas de riesgo o en barrios con una elevada prevalencia de la enfermedad, te acabas encontrando que se los hacen muchas menos de lo que sería recomendable; nos pasó en la zona metropolitana: había disponibilidad de pruebas para 1.200 personas y acudieron 700. Lo que sí puedo decir es que desde el Cabildo se ha hecho un trabajo intenso con los colectivos en beneficio de las personas más desfavorecidas, y estoy muy muy agradecido con el tercer sector, con todas las organizaciones que nos han permitido llegar a tantísimas familias”.

-¿Cómo ha sido la coordinación con el Gobierno canario?
“Buena. Hemos podido apoyar a muchos alumnos en dificultades con los comedores y se ha trabajado intensamente en las residencias de mayores. Todas las que dependen del Cabildo no han carecido de material de protección, han tenido un control riguroso. Pero en cualquier caso, esta es una situación absolutamente nueva y es normal que se puedan producir errores”.

-¿Ha habido suficientes rastreadores desde el principio?
“Creo que hubiera sido bueno haber incrementado el número de rastreadores para Tenerife. Eso lo puedo decir ahora, que estamos viendo las cifras, aunque es verdad que el Gobierno, cuando le trasladé mi preocupación, en seguida me aceptó la propuesta de incorporar a los militares, tanto es así que han venido rastreadores de otras islas a colaborar con Tenerife. Y su trabajo es muy eficaz, importante y necesario. Ahora lo que hay que hacer es también un trabajo de concienciación, porque hay personas que hemos comprobado que se niegan a dar información de con quién han estado y con qué personas se han reunido, y hay que apelar a la colaboración de los ciudadanos”.

-¿Qué objetivos considera que ha cumplido de los que se había trazado para el año 2020?
“Los objetivos con los que partimos a finales de 2019 no tienen nada que ver con los que fueron. En febrero entraron en vigor los presupuestos, y en marzo tuvimos que desmontarlos por completo; toda la actividad del Cabildo se centró en programas de empleo, en el apoyo a los pequeños empresarios y en el área social. Y por el camino hemos tenido que ir afrontando infinidad de situaciones absolutamente inesperadas: los ceros energéticos; reforzar en plena pandemia el trabajo que estábamos realizando para contener las termitas; nos encontramos con un incendio a principios de año; con la crisis de Thomas Cook; con la salida de Ryanair de la base que tenía en Tenerife; nos enfrentamos a un fenómeno que ya conocíamos, que se ha vuelto a recrudecer, que es el de la migración. Y a todo esto se ha unido la crisis de la COVID. Pero lo que hemos intentado en cada momento es irnos adaptando a la situación, orientando los presupuestos a las necesidades de la Isla. Lo que espero es que el año 2021 nos permita planificar políticas de mayor alcance”.

-Parece que el golpe socioeconómico que se avecina puede llegar a ser muy acentuado…
“El golpe es muy duro. Con un 25% de paro ya es una situación de partida francamente mala. Por eso lo que planteamos para 2021 son unos presupuestos que se enfrenten a esta crisis, y que lo hagan, sobre todo, actuando en el área social. También aumentamos en un 33% el dinero para proyectos de empleo, porque creemos que el asunto es tan grave que el Cabildo tiene que buscar aliados en esta batalla, con convenios con la Universidad de La Laguna, el Servicio Canario de Empleo, la Cámara de Comercio o escuelas de ingeniería. Y la otra de las grandes líneas es la de la inversión: nos hemos lanzado en una operación de crédito de alrededor de 100 millones de euros que tiene como objetivo la obra pública, que te permite desarrollo económico, generar puestos de trabajo y, además, es una de las soluciones históricas para cuando estás en una crisis”.

-¿Cómo cree que han encajado los tinerfeños que estas Navidades las autoridades les hayan demandado un esfuerzo de contención?
“Prefiero que recuerden que hemos dedicado horas y trabajo, a intentar resolver los problemas de la Isla. Espero, cuando pase el tiempo, que con aciertos y con errores, al menos se reconozca que estuvimos entregando todo lo que podíamos y toda nuestra capacidad para hacer más llevadera una situación tan dura”.

-¿Estamos saliendo reforzados de esta situación, como se auguraba en el confinamiento?
“Se suele decir que de las situaciones de crisis se sale reforzado. Yo creo que eso habrá que verlo con el tiempo. Lo importante ahora mismo es recoger los trozos del derrumbe de una sociedad muy golpeada por la crisis económica, y que fundamentalmente se ha cebado con el empleo. Pero solo saldremos fortalecidos si somos capaces de superar el reto de que 2021 sea el año de volver a ponernos en los raíles de la recuperación económica y volver a impulsar desde el sector primario hasta el turístico, que tenemos que recuperar porque se nos va la vida en ello”.

-¿Van a seguir auditando la gestión de las empresas públicas dependientes del Cabildo, como han hecho con 2015 y 2016?
“Estamos haciendo auditorías permanentemente, como una forma de saber cómo están esas empresas. Y hemos encontrado en muchas de ellas numerosas deficiencias. En Mercatenerife se han ido solventado, en Casinos racionalizamos el gasto tras ver invitaciones por medio millón de euros, en el ITER regularizamos la forma de contratación. Seguimos trabajando, sobre todo, en intentar que las empresas del Cabildo no funcionen de manera autónoma, pensando que pueden hacer lo que crean o lo que quieran, sino que tienen que estar sometidas al control, como cualquier administración pública. Y sí, vamos a continuar poniendo al día las empresas, poniendo las situaciones que hemos encontrado y no son regulares sobre la mesa. Dígase por ejemplo que el ITER, como promotor de instalaciones fotovoltaicas, no se preocupara nunca de tener las licencias para la instalación ni para el mantenimiento de las mismas. Esto es solo un detalle de otras tantas cuestiones que, desgraciadamente, los que estuvieron anteriormente no se preocuparon de resolver, y que ahora nos están ocupando bastante tiempo, porque queremos poner al día a las empresas desde el punto de vista económico y de saneamiento y de que su actividad se ajuste estrictamente a la legalidad”.

-¿Cómo es el clima con su socio de Gobierno, Ciudadanos?
“Ciudadanos es un partido distinto al PSOE, nosotros somos un partido distinto a Sí Podemos Canarias, y sabemos que hay elementos en los que no nos vamos a poner de acuerdo. Pero lo importante es que intentemos trabajar en aquello en lo que sí podemos ponernos de acuerdo en beneficio de la Isla. Eso nos lleva a muchas horas de debate, de reuniones y de buscar alternativas; en eso consiste gobernar cuando no hay mayoría absoluta. El mejor resultado es el obtenido con la aprobación de los presupuestos, que yo creo que son muy buenos para Tenerife, independientemente de que cada grupo político tiene una visión distinta y que probablemente habría introducido cambios en esas cuentas. Aún así, en esta isla no se puede jugar a los rifirrafes, a los enfrentamientos, a debates y broncas; hay que encontrar soluciones a la gente”.

-Ciertos sectores de la oposición le acusan de no haber querido llegar a consensos.
“Yo lo que tengo que decir es que la oposición no solo ha votado en contra de todas las propuestas del PSOE, sino que además ha presentado una enmienda a la totalidad para cargárselos. Este grupo de Gobierno, sin embargo, ha recogido enmiendas de todos los grupos, porque las hay de Ciudadanos, del PSOE, del Partido Popular, de Coalición Canaria y de Sí Podemos. Nuestro afán es el de buscar acuerdos, pero en ocasiones hay partidos que tienen un discurso, y luego, cuando se trata de tomar decisiones, intentan exclusivamente desgastar al Gobierno insular, porque saben que está en pacto y eso siempre es una debilidad. Nosotros no vamos a dejar de apoyar iniciativas de la oposición aunque no sean nuestras; ese camino lo empezamos hace ya tiempo, hace más de un año, y vamos a continuar, a pesar de las críticas”.

-¿Cómo valora que sigamos en un cero turístico pese a los intentos de reflotar al sector ?
“Seguimos trabajando codo con codo con turoperadores, con compañías aéreas. Estamos trabajando intensamente, porque desde que tengamos una oportunidad, pondremos en marcha iniciativas internacionales de deportes, congresos… para reactivar de nuevo la economía con el turismo. Desgraciadamente, tenemos dos grandes problemas en contra: los índices de COVID en Tenerife, que es un elemento fundamental para los países emisores, y en segundo lugar la situación de nuestros principales clientes: Reino Unido, que está grave con el cierre reciente de su capital; la Península, con unos índices elevadísimos, y Alemania, que tampoco está atravesando un buen momento”.

-Una de las medidas que presumiblemente va a impulsar la conectividad es la propuesta de invertir en una compañía aérea.
“Sin duda, esa enmienda de Sí Podemos Canarias va en la línea de buscar entre todos una mayor conectividad, que toda es poca cuando se trata de una isla, e intentar no depender de turoperadores. Nos interesa influir, en la medida de lo posible, en las tarifas, para evitar los abusos; que el transporte aéreo no sea un privilegio y que podamos garantizar las conexiones con la Península a unos precios razonables. En las pasadas Navidades, por ejemplo, un billete de Barcelona a Tenerife, ida y vuelta, costaba unos 800 euros para alguien que no estuviese empadronado aquí. Y eso es un disparate, porque por 50 euros más se iba a Tokio”.

-¿Qué mensaje lanzaría a los empresarios que están al borde del cierre por culpa de la crisis?
“En este momento no hay un discurso para alguien que está al borde del cierre. No se puede pedir esperanza a alguien que lo ha sacrificado todo intentando sacar su empresa adelante. El único discurso ahora es que vamos a trabajar mañana, tarde y noche, y pondremos todos los recursos que tenga el Cabildo para revertir esta situación. Pensamos que la vacuna nos va a ayudar a frenar este problema, va a ayudar a abrir de nuevo fronteras, nos ayudará a que haya personas que puedan abrir sus negocios, a que se reduzcan las medidas restrictivas en la Isla. Y ese es un trabajo que tendremos que hacer entre todos: las administraciones, implicándonos, poniendo dinero en la reactivación económica, y los ciudadanos, ayudándonos a evitar que esta pandemia siga extendiéndose durante muchos meses más. Si somos capaces de conseguirlo, los empresarios podrán ver la luz al final del túnel, pero esto es un trabajo de toda la sociedad”.

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