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“El problema de este Gobierno no es la pandemia, sino lo que tiene al lado”

Esta tarde, el perspicaz periodista Ángel Expósito ilumina a la audiencia de la COPE con La linterna de la actualidad desde Tenerife. El programa se emite de lunes a viernes de seis a diez y media de la noche, hora de Canarias.  

-¿Cuál es la mejor hora para escuchar la radio? 
“Ja, ja, ja… Esa es una frase que se le ocurrió a Paloma Tortajada, que en paz descanse, una persona de la que aprendí muchísimo en la radio. Me dijo: ‘Oye, tienes que buscar una fórmula para abrir todos los días y que se quede en la memoria’. Para escuchar la radio, la mejor hora son todas. ¡Cualquiera!”.   

-¿Cómo se recarga La linterna todos los días? 
“Por utilizar una expresión futbolística, ahora que ha terminado la Liga y el Atlético de Madrid se ha proclamado campeón, La linterna se recarga programa a programa. Alguien me ilustró hace muchos años que en el periodismo hay que trabajar siempre como si fueras un becario. La clave es intentar hacerlo cada día lo mejor posible”. 

-¿Qué se siente en momentos como el de la llegada masiva de marroquíes alentados por las autoridades del país magrebí para explicitar su enfado con España? 
“Hablar de sensaciones y de inmigración con un canario parece un atrevimiento de mi parte. Quienes verdaderamente conocen en primera persona el drama de toda esta gente, de la solidaridad y del problema que supone son, la semana pasa, los de Ceuta y, en los últimos meses, los canarios. ¡Qué te voy a contar de lo que ha sucedido en Gran Canaria y de lo que está pasando en Tenerife, por ejemplo! Allí sentí una mezcla de indignación, de miedo y de un paisaje absolutamente de guerra. En vez de soldados de infantería, lo que había eran niños y chavales”.  

El tapón! 
“Claro. Marruecos es un tapón que, por intereses estratégicos, económicos o personales del régimen, decide abrir o cerrar el grifo. En 2008, con un Gobierno débil, lo hizo con Zapatero. En 1975 impulsó la marcha verde, con Franco agonizando, y ahora, con un Ejecutivo débil y Podemos dentro. ¡Casi nada! Lo ha hecho en relación a Ceuta, Melilla o Canarias cuando lo ha considerado oportuno”. 

-Se beneficia de la debilidad, cabe deducir… 
“Sí, hemos perdido peso en la escena internacional. Y tiene su explicación: España es el único país de la Unión Europea con ministros chavistas. ¡Quién se va a fiar de nosotros! Es más, en el conjunto del mundo, Estados Unidos ha tomado buena nota. Aunque sea con la nariz tapada, ellos profesan un mayor interés por Marruecos. La prueba está en que firman acuerdos y, a nuestro presidente, Joe Biden ni siquiera lo ha llamado. Esa es la triste realidad”. 

-Algunos aplaudieron con las orejas cuando Joe Biden ganó las elecciones presidenciales… 
“En asuntos de política internacional y de geoestrategia, en los grandes países no existen diferencias sustanciales. Francia seguirá pensando lo mismo de la África francófona; Estados Unidos, de México y, en este caso, de Marruecos, y el Reino Unido, de Estados Unidos y de Europa al margen de quién gobierne”.   

-¿No era así también en España hasta hace poco tiempo? 
“¡No lo sé! Los consensos comenzaron a romperse en España con José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez ha puesto la guinda. ¿Dónde te vas a presentar con Pablo Iglesias de vicepresidente? En Nicaragua, en Bolivia, depende, en Argentina y, por supuesto, en Venezuela”.  

-A propósito del Reino Unido, no parece que Boris Johnson exagere cuando presume de gestión ante la covid-19… 
“Empezaron fatal, ¡eh! Lo cierto es que han fabricado la vacuna en casa con una brutal producción de AstraZeneca; de la Universidad de Oxford, no lo olvidemos. Se trata de un proyecto de Estado. Y por eso han ido tan deprisa”. 

-¿Ha desnudado las vergüenzas de la Unión Europea? 
“¡Hum! Ineficacia, al principio. Se cometieron muchos errores. Sin embargo, el actual ritmo de vacunación en las comunidades autónomas de España es gracias a la Unión Europea”. 

-¿Qué será de Podemos con la retirada de Iglesias? 
“Supongo que se reconstruirá a modo de lo que fue Izquierda Unida. Pablo Iglesias es un caudillo, chavista, estalinista, de mediados del siglo XX. Para colocar a sus ex, para manejar a sus súbditos y controlar los medios de comunicación. Sin él, ese partido creado a su imagen y semejanza no tiene mucho sentido”. 

Ione Belarra, en un lado de la cuerda, y Yolanda Díaz, de Izquierda Unida, en el otro… 
“Yo creo que no va a haber sustituto de Pablo Iglesias, que moverá los hilos desde fuera. O podría ser su tentáculo mayúsculo, que es Irene Montero”. 

En 2015 proclamó: “No somos ángeles, hacer política implica asumir decisiones difíciles y cabalgar contradicciones”.  No se ha caído del caballo. De reclamar “elementos de control” sobre los medios de comunicación y proferir que la concurrencia de las empresas privadas del sector “ataca la libertad de expresión”, a trabajar para el magnate en apuros Jaume Roures… 
“Roures es uno de los grandes independentistas catalanes. Es un señor al que le ha ido de cine su supernegocio de derechos televisivos del fútbol, y, desde el punto de vista político, está muy ligado al procés. Pega perfectamente con Pablo Iglesias. Sánchez llegó al poder tras una cena en casa de Roures, con Junqueras e Iglesias. Ahí se fraguó el apoyo a Pedro Sánchez. Las contradicciones forman parte de la marca personal de Pablo Iglesias: alardeaba de que era de barrio y acabó en un casoplón en la sierra; se jactaba de feminista y lo que ha hecho es colocar a tres o cuatro de sus ex en diversos puestos. En fin…”. 

-Cuando dejó la vicepresidencia del Gobierno y se presentó de candidato a la Asamblea de Madrid, ¿soñaba con extender la pesadilla o era consciente del batacazo que se iba a pegar? 
“Yo creo que él se presentó para retirarse, por lo menos de la primera línea. Podemos está en caída libre y ya se sabe quiénes son los primeros que abandonan el barco que se hunde. Lo mismo ha hecho Iglesias”. 

-Lo de Ayuso no ha sido una sorpresa. ¿Qué representa para la política nacional y, en concreto, para el Partido Popular? 
“Habrá que verlo. Hoy publica Abc una encuesta de GAD3 que otorga 138 escaños al PP, con Pablo Casado a la cabeza, que sumaría la mayoría absoluta con los 40 de Vox. En España se confirma que las elecciones se pierden. Las pierde un Gobierno con unos socios imposibles en una situación pandémica que se hubiera llevado por delante, seguramente, a cualquier Gobierno. Pero el problema de este no es la pandemia, sino lo que tiene al lado. Tú no puedes gobernar con Esquerra Republicana para que suban los impuestos a todos los demás, no puedes ser elegido por unos independentistas catalanes que piden que Ceuta y Melilla sean marroquíes. Con no cometer errores, es cuestión de tiempo si estos continúan así. Cara al futuro del PP, si no se sacan los ojos y aprovechan la ola, se vislumbra un panorama prometedor. Con [Juan Manuel] Moreno Bonilla, en Andalucía; [Alfonso Fernando Fernández] Mañueco, en Castilla y León; [Alberto] Núñez Feijóo, en Galicia, e Isabel Díaz Ayuso, en la Comunidad de Madrid, la fuerza territorial del Partido Popular es enorme”.    

-¿La incorporación del ex de Ciudadanos Fran Hervías al PP de Sevilla acarrea un riesgo para la estabilidad de la Junta andaluza? 
“No, el pacto entre Moreno Bonilla y Juan Marín es firme, como en Castilla y León. De hecho, las encuestas en Andalucía, con las elecciones para dentro de un año o poco más, consolidan la tendencia. El que está que hierve es el PSOE”.   

-¿La formación naranja ha exprimido todo su jugo? 
“Con Ciudadanos se demuestra que cada uno se suicida como quiere. Ha montado este pollo en España para conseguir poner a uno del PSOE [José Antonio Serrano] en la alcaldía de Murcia con Podemos. ¡Tremendo!”. 

-¿De qué se nutre Vox? 
“Del cabreo nacional, del conflicto de Cataluña, y haciendo en muchas ocasiones populismo de problemas como el de la inmigración irregular. Mete el dedo en la llaga. Algo similar, salvando las distancias, al rédito que sacó Podemos del movimiento de indignados del 15M, de la corrupción o de la crisis económica”. 

-Pablo Casado tendrá que lidiar ese toro… 
“Si esto va de bloques, habrá que elegir uno u otro. Eso es la democracia. Si los españoles queremos que el PSOE gobierne con Podemos y los independentistas, que se vote eso. Aunque Sánchez no podía dormir, esa suma existe. Quedan dos años. Si esto fuera Alemania, gobernaría el más votado con el apoyo del otro: Merkel, con los socialdemócratas o estos, con la CDU”. 

-Los liberales eran la bisagra… 
“Se han suicidado”. 

-¿España existirá en 2050? 
“En 2050, si Dios quiere, estaremos aquí. Ejerciendo el periodismo o en la residencia. Espero que este señor no se cargue en treinta años la nación más antigua de Europa. Lo que desconozco es en qué estado quedará”. 

-Hay quien se pone pesado con el pasado y nostálgico con el futuro para eludir el presente… 
“Entiendo que se mire al futuro con carácter geoestratégico y a largo plazo para muchas cosas. Lo que no comprendo es que esto sea sin consenso”. 

-¿La investidura de Pere Aragonès es una embestidura en un ruedo de embuste? 
“La investidura de Aragonès en Cataluña es la constatación de que, por encima del odio entre Puigdemont y Junqueras, el procés continúa, solo que peor: a más largo plazo y con la CUP. Son los mismos, uno escapado y otro que saldrá de la cárcel en breve”. 

-Los siguen votando… 
“Tal y como lo planificó Jordi Pujol hace treinta años, los van a seguir votando más. El modelo educativo está en el origen. Los mayores, que son los andaluces, los extremeños o los canarios que se fueron a vivir a Cataluña tienen hijos y nietos que están adoctrinados por el sistema educativo catalán. Lo han hecho muy bien para sus intereses. A los medios de comunicación no les concedo tanta trascendencia”.  

-Sin esta pandemia, ¿cuál sería el relato? 
“Si no hubiera existido la pandemia, el Gobierno habría profundizado en su proceso de ingeniería social, que no han abandonado, Pablo Iglesias continuaría en el poder y proseguirían con las leyes de calado ideológico, como la de educación, la de la eutanasia y la reforma laboral”.  

-¿En qué situación están los medios de información, diversión, distracción o adulación? 
“¡Mal! Estamos en un proceso de crisis económica e industrial. Por otro lado, vivimos en una incierta revolución digital y tecnológica. En tercer lugar, hay que diferenciar los medios en función de por dónde difunden el mensaje: el papel, el digital, la radio y la televisión. De todos los soportes, el de mayor garantía de futuro es la radio. Hace unos años alumbraba con La linterna hasta donde alcanzaba el poste de emisión y, hoy, internet transmite la señal a rincones apartados del mundo, siempre que la conexión sea aceptable, en directo o mediante una grabación”. 

-¿Los que no están en la onda del poder sudan tinta? 
“De lo que más gusta al poder político es influir en los medios de comunicación. Es un pulso histórico en el oficio. Nuestro trabajo consiste en contrarrestarlo”. 

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